Elección del abrasivo correcto

Un abrasivo posee cuatro parámetros que determinan su desempeño: forma, dureza, densidad y tamaño de grano. Es importante saber como cada uno de estos parámetros afecta la preparación de superficies.

Forma (Angular Versus Redonda)

Debido a su acción de limpieza, las partículas angulares a sub – angulares son más adecuadas para la remoción de contaminantes en superficies friables suaves, tales como polvo, pintura y óxido. Las partículas redondas pueden ser más adecuadas para la remoción de contaminantes frágiles como calamina o recubrimientos oxidados. Las partículas esféricas también son utilizadas para realizar shot peening cuando se requiere poco o ningún cambio en la composición y configuración de la superficie; entiéndase no aumentando el perfil de anclaje sino removiendo las capas superficiales y reforzando el metal base a través de “micro martilleo”.

Dureza y Durabilidad

Las partículas duras y fuertes son las más adecuadas para limpieza con chorro a presión donde el objetivo fundamental sea remover los contaminantes presentes en la superficie. Las partículas más duras dejan menos residuos en la superficie, así como las partículas fuertes y durables minimizan la generación de polvo. Estas partículas con especial durabilidad – como el Granate – pueden sobrevivir al impacto reutilizándose varias veces.

Las partículas de abrasivo más finas remueven contaminantes suaves sin necesidad de atacar el sustrato metálico o en algunos casos el sistema de recubrimiento aplicado. En esta categoría de abrasivos podemos mencionar la microesfera de vidrio y la cáscara de nuez, los cuales son utilizados para limpieza de válvulas, turbinas, aspas de rotores, entre otras piezas de similar naturaleza.

Los abrasivos encapsulados (normalmente no metálicos recubiertos con esponja) se utilizan para limpieza de superficies controlando las emisiones de polvo y retirando al mismo tiempo aceites y residuos grasos en general. Usualmente es reutilizable, pero gracias a que no produce chispas, resulta muy conveniente para aplicaciones donde no sea posible detener flujos de hidrocarburos en oleoductos, por ejemplo. Su alto costo no la hace muy recomendable para su uso común, pero es aprovechable ampliamente cuando se cuenta con equipos adecuados para su reciclaje y reutilización.

Sistema de recubrimiento

La gran mayoría de los fabricantes de revestimientos recomiendan una textura mínima después del blasting en la superficie que va a ser tratada, esto con el fin de permitir una buena adhesión del revestimiento. Es por ello que el sistema de recubrimiento que tendrá la superficie determinará también el tipo y tamaño de abrasivo adecuado, por lo que entre los factores que influyen para la elección del abrasivo, se cuenta como muy determinante el sistema de recubrimiento o esquema de pintura que se aplicará en determinada superficie.

Grado de limpieza

No todos los abrasivos sirven para alcanzar cierto grado de limpieza en la superficie. Un abrasivo con tamaño ideal para alcanzar grado de limpieza comercial (SSPC SP6 / NACE 3) puede no ser el adecuado ni económicamente viable para alcanzar un grado de limpieza casi blanco (SSPC SP 10 / NACE 2) o metal blanco (SSPC SPC 5 / NACE 1). Por eso es importante determinar o asesorarse sobre el tipo de abrasivo económicamente eficiente para alcanzar el grado de limpieza deseado sin afectar el perfil de anclaje requerido y sin hacer gastos innecesarios de abrasivo o gastos excesivos en el esquema de pintura.

Limitaciones de orden legal

Ciertos requerimientos de seguridad y salud en el trabajo, así como normas ambientales vigentes, influyen en la elección del abrasivo adecuado. La necesidad de minimizar el polvo o sílice libre en el aire respirable, puede requerir reemplazar la arena para sandblasting por abrasivos como las escorias, granate, olivino o vidrio molido; pero también puede requerir el reemplazo del sandblasting al aire libre por una operación cerrada, bien sea en cabinas o cuartos de granallado.

Actualmente, en Colombia se encuentra vigente el Decreto 1477 (crear vínculo que dirija al Decreto en PDF) expedido el 5 de agosto de 2014 por el Ministerio del Trabajo, en el cual se expide la tabla de enfermedades laborales y se hace expresa referencia a la silicosis generada por la exposición a la sílice libre en ambientes de trabajo donde se realiza sandblasting, tales como astilleros, talleres de reparación naval, talleres de metalmecánica, siderúrgicas, minas de carbón, entre otros.

De esta manera, las reglamentaciones ambientales y de seguridad y salud en el trabajo determinarán en gran medida la elección del abrasivo indicado, pues al tratarse de la salud humana y el medio ambiente, claramente la arena con alto contenido de sílice debe ser descartada como opción para limpieza y preparación de superficies mediante chorreo a presión.

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